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Sylvester James, fue una estrella infantil del góspel, en los setenta brillaría como una estrella de la música disco, además de ser uno de los primeros artistas abiertamente homosexuales, se presentaba cuidadosa, y elegantemente travestido, manteniendo esta imagen en sus actuaciones, grabaciones y entrevistas. Pero lo importante fue que Sylvester era un magnífico cantante, quien contaba con una voz de tenor alto y un dominio del falsete destacables. Fue su abuela Julia Morgan, quien había sido cantante de blues en su juventud y a la que no le importaban los ya evidentes signos de la homosexualidad del pequeño, quien lo animó a continuar cantando. Pronto realizaba giras por las iglesias del sur de California donde era presentado como ‘la maravilla infantil del gospel’. Para Sylvester sus ídolos eran: el también sexualmente ambiguo, Little Richard y Aretha Franklin.

Cuando llegó a la adolescencia, la vida en su hogar se hizo insostenible y a los dieciséis se fue de casa, durante unos años vivió en las calles de San Francisco, pero se las arregló para terminar la secundaria y matricularse como estilista. En 1967 se instaló definitivamente en la ciudad, se unió a un grupo de gospel, un género que no abandonaría ni en su época de mayor hedonismo en los años setenta, y precisamente a mediados de esa década, apareció un nuevo estilo musical que simbolizaría la vida nocturna gay de San Francisco. La música disco emergió con técnicas de grabación europeas de alta tecnología sobre ritmos de baile afroamericanos, y allí, en 1977 firmó un nuevo contrato y su segundo disco en esta etapa, ‘Step II’, lo hizo conocido en todo el mundo, sobre todo por ‘You make me feel (Mighty real)’ y ‘Dance (Disco heat)’, hits que dominaron las listas de baile en 1979, fueron discos de oro y le proporcionaron una serie de premios Billboard. En los años ochenta, su popularidad cayó un poco, así como el género disco, y a finales del año 1986, Sylvester descubrió que estaba afectado por el SIDA. Sus dos últimos años de vida, los pasó tratando de crear conciencia a la comunidad de los peligros de esta enfermedad que en aquel tiempo era letal, murió el 16 de diciembre de 1988 a los 41 años.

 

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